La revolución industrial transforma la forma de producción de los alimentos.

La revolución industrial transforma la forma de producción de los alimentos.

Por: María Ximena Schuster - 17/10/2021

La revolución industrial transforma la forma de producción de los alimentos.

El sistema alimentario son todos los elementos, actividades y resultados que hacen parte de la cadena de los alimentos, desde su producción hasta su consumo.

Los elementos son: medio ambiente, la población, los recursos, los procesos, las instituciones y las infraestructuras.

Las actividades relacionadas con el sistema alimentario son: la producción, el procesamiento, la distribución, la preparación y el consumo de alimentos.

Y los resultados de estas actividades son: la nutrición, el estado de salud, el crecimiento socioeconómico, la equidad y la sostenibilidad ambiental.

Según la FAO, el sistema alimentario es causante de la obesidad y la malnutrición, pero también del 25 al 30% de los gases efecto invernadero. Las enfermedades crónicas y de alto costo que hoy enfrentamos también tienen su causa en el sistema alimentario.

Un dato inquietante es el obtenido por la profesora titular del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra, e investigadora del Instituto de investigación IS-FOOD, Idoia Labaien Goñi, quien dirige el grupo de investigación ELIKOS. Ella afirma que esta generación tiene una esperanza de vida menor, debido en gran parte, al sobrepeso y la obesidad.

Adicionalmente a estos desafíos que enfrentamos hoy en el sistema alimentario, se le suman las trazas de pesticidas en los alimentos y desmineralización de los suelos; el calentamiento global, la resistencia a los antibióticos y la ética en la producción pecuaria; la pérdida de la biodiversidad y la deforestación indiscriminada, entre otros.

Llegar a este punto no nos han tomado 400.000 años como le tocó a los antepasados de los neandertales conquistar el fuego. Nuestra autodestrucción solo nos ha tomado unos cuantos siglos.

Antes, las personas visitaban mercados campesinos en las plazas de los pueblos o pequeñas ciudades, cultivaban sus propias huertas caseras, tenían una vaca, o una oveja o una cabra en el patio de la casa para abastecerse de leche. Poco a poco se crearon las tiendas de barrio con productos locales, se comía una vez a la semana carne, especialmente los domingos, el día familiar. Cada hogar contaba con alguien que preparaba los alimentos, generalmente era la madre del hogar, así mismo los alimentos se transportaban con animales como la mula, y la hora de comer era toda una reunión familiar. Se discutía en la mesa temas importantes, había espacio para la interacción y la opinión.

No había comida refrigerada, no habían vitaminas, ni se hablaba de marcas, no se hablaba de carbohidratos, ni de grasas, ni de proteínas, y mucho menos de light, bajo en azúcar, bajo en grasa. Se conseguían más variedades de papa, de tomate, de maíz, de fríjol, no habían cadenas de restaurantes, no se hablaba de fertilizantes, la comida no tenía más de 1 o 2 ingredientes porque la comida era el ingrediente.

Entonces, ¿Qué fue lo que pasó?

Llegó la revolución industrial en el siglo XVIII en Inglaterra, por el cual la humanidad pasó de unas formas de vida tradicionales basadas en la agricultura, la ganadería y la producción artesanal, a otras fundamentadas en la producción industrial y la mecanización, lo que propició un acelerado proceso de urbanización que alteró profundamente las estructuras económicas, sociales, así como la mentalidad de las personas:

La máquina abarató los bienes; crecieron las compañías; aumentó el rendimiento en el trabajo; y crecieron las desigualdades: surgieron las clases sociales propietarios y obreros. El transporte de alimentos permitió llevar alimentos frescos a otras ciudades, mejoró la comunicación, disminuyó el campesinado por lo que surgieron los sindicatos. Con la revolución industrial también llegó la revolución verde. Se desarrollaron los alimentos enlatados para alimentar obreros y soldados; las mujeres logran un espacio en el mercado laboral, disminuyó la agricultura familiar, aparecen los productos procesados para ahorrar tiempo a las nuevas familias ocupadas, Llegó la comida refrigerada, Llegaron los fertilizantes, pesticidas, herbicidas y todos los "cidas", Se desarrollaron las vitaminas, se dejaron las variedades de alimentos más comerciales, rentables y prácticos; se crearon las cadenas de restaurantes.

El sistema alimentario nos ha fallado y es momento de darle la vuelta, de ser y de generar soluciones reales que involucren a todos los actores de la cadena.

En la antigua China, los médicos solo cobraban por mantener con salud a los pacientes, y dejaban de hacerlo si estos enfermaban.